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PELÍCULA

Ficha técnica

The Game

The Game


Intérpretes: Michael Douglas , Sean Penn , Deborah Kara Unger

Título V.O.: The Game
País: Estados Unidos Año: 1997
Fecha de estreno: 05/12/1997
Duración: 128 minutos
Género: Thriller



Sinopsis

Nicholas Van Orton es un multimillonario hombre de negocios para el que cualquier otro tipo de actividad ajena a la laboral no tiene cabida en su vida, su comportamiento siempre roza la falta de empatía ante los demás, dado que lo único que valora es su fortuna y sus negocios, hasta el punto de que su hermano Conrad decide actuar invitándole a formar parte de un juego que, tras realizar unos incómodos tests, dará comienzo sin apenas percatarse, a la vez que un buen número de sucesos se van enredando a su alrededor hasta romperle todos los esquemas a Nicholas.

 

 

 

N6


Tráiler

Crítica de Cine al Filo

por Nuria 17 abril 17

A estas alturas, no es ningún secreto que David Fincher es uno de mis directores favoritos, y siempre es un placer ver una más de sus películas. Me sobran dedos en una mano para numerar los largos que aún no he visionado y no miento al decir que cerca de la mitad de sus obras han sido nominadas por su calidad cinematográfica.

Esta es su tercera película, después de la tercera de la saga de Alien con la que debutó en 1992 y el peliculón a modo de thriller aunque poco valorado que fue “Se7en”(1995). Si alguna seña de identidad comparte “The Game”(1997) es la tensión que provoca, la expectativa y sobre todo, ese juego entre lo real, lo probable, lo esperable y lo sorprendente.

“The Game” explica un maquiavélico y casi surrealista capítulo en la vida de Nicholan Van Orton (Michael Doouglas), personaje estereotipado como perteneciente a una alta sociedad burguesa y sin más intereses que los económicos condenado por el mismo a la soledad y un vacío tan profundo del que ni parece percatarse.

La primera vez que vi esta película al poco de su estreno me emparanoió grandemente, la duda contínua entre lo que es real y que no, hasta qué punto fiarse de las apariencias, y llegar al punto de no saber ni de quién fiarse, me resultó de impacto. Cierto es que conociendo el final, volver a verla no resulta impactante. No obstante, conozco el final de “Se7en” y cada vez que la veo sigo admirando la calidad de la obra. ¿Qué pasa? Seguramente es cuestión del guión. No es que “The Game” sea un mal guión, de hecho considero que es todo lo contrario, es tan brillante que resulta retorcido a más no poder, y sin embargo, creo que le falta algo… no sabría definirlo, le falta la pasión y entrega, o el alma que sí se ve en sus películas anteriores (y posteriores) de Fincher.

Entrando en la película en sí, la sinopsis viene a ser como a este protagonista ricachón, su hermano, sin saber qué regalar a alguien que “lo tiene todo” , tal y como dice literalmente, le regala una experiencia. Ya el enfoque, en sus tiempos es original, pues actualmente está bastante extendido el regalar paquetes de experiencias, pero hace 20 años, como que no.
Aunque a regañadientes, Nicholas accede a la petición de su hermano de reclamar el regalo. Cuando lo hace, el regalo en sí, la experiencia, comienza a desarrollarse de manera bastante kafkiana. Es como que, entiendo que se trata de reflejar un cambio en el personaje principal a medida que le van sucediendo situaciones difíciles. Resulta llamativo como fácilmente se descifra la sutileza con que a Nicholas se le ve deseoso de tener aventuras y algo que sentir y vivir que le saque de su acomodada y a la vez aburrida vida. Sin embargo, llegando a encontrarse en la posición contraria a la riqueza, yo, por lo menos, no detecto una polaridad en el personaje que se aproxime a la humildad. Se le puede ver asustado, inquieto, nervioso, asombrado, pero yo no detecto mucho más. En cambio, si veo clara una ampliación del mismo ser. De algún modo, no he podido evitar que me evoque a Platón con su “mito de la caverna”, pues, desde el momento en que empieza la acción, poco a poco se le amplia el mundo (tanto de realidad como de fantasía) al protagonista. Lo cual no es nuevo pero no recordaba hasta ver dos años después “El show de Truman” (1999).

Seguramente se le puede sacar mucho jugo en cuanto a paralelismos literarios y filosóficos a la película, aunque llega un momento en que a mí, personalmente, esta vez me cansó tanta flipada rizando el rizo hasta el mismo final, que por cierto, tampoco queda muy definido. De nuevo, quien la vea a estas alturas por primera vez, seguramente no le sorprenda porque la ciencia ficción y los thrillers han superado tal nivel de paranoia e incertidumbre con creces. Ahora, teniendo en cuenta el momento en que rodó, es meritorio el punto de vista.

Con lo que me quedo es con que en un momento de la cinta en que el protagonista está ya hecho trizas, su hermano (Sean Pean), le dice algo así como "Perdona, tenía que hacer algo, te estabas volviendo un gilipollas".  Y me pregunto... ¿eso hace que la causa final sea noble? ¿se convierte así en un "Salvador"? , y... sobre todo ¿hasta qué punto es legítimo y moral intervenir en la vida de otra persona por mucho que nos afferemos al "es por tu bien"? (¿qué narices sabe nadie de lo que supone el bienestar para cada cual en cada momento?).



N5 

Crítica de Cine al Filo

por Simón Pedreira 17 abril 17

The Game: de nuevo, una película de David Fincher, después de mi primera propuesta en Cineclub, Zodiac…. Repito director, pero…¿a propósito? Para nada….

Y es que este director, a mi por lo menos, tiene el arte que hay que tener para engancharte a una película y estar en tensión y con los cinco sentidos puestos hasta el final….

En este filme junta a Michael Douglas y Sean Penn, que son los hermanos Van Orton: en el caso de Michael Douglas, interpreta al hermano mayor, que es el encargado de los negocios familiares y multimillonario que vive solo tras separarse y está un poco “amargado” con el mundo; por el otro lado, Sean Penn es el hermano pequeño, más divertido y rebelde….

Desde un principio se nos presenta a los dos, sus formas y estilos de vida, bastante diferentes… se encuentran después de años tras el fallecimiento de su madre, por el cumpleaños de Nicholas (Michael Douglas).

“¿Y qué regalar a alguien que lo tiene todo?”, como bien le pregunta Conrad a Nicholas en el inicio de la película…. Pues en definitiva, algo que no se espere, que no entienda y que le pille de imprevisto, como hace Fincher con cualquier espectador en largometrajes como este, que al final es lo que nos engancha de una película: que sea diferente a cualquier otra… y que al final, nos hagan creer lo que no es, y lo que es realmente, no creerlo…  que nos impresionen, nos impacten y superen nuestras expectativas.

El regalo que le trae su hermano es algo que no se espera Nicholas, y que a través de toda la película David (Fincher) se encarga de enlazar a los personajes y las pistas intrigantes para mantenernos enganchados.

Lo cierto es que acaba siendo todo un gran juego, pero que en algún momento nos llegamos a creer que no lo es (como le ocurre al protagonista principal), y que hasta el último momento no sabemos qué es real y qué no, o quién está implicado y quién no…

A lo largo de toda la trama, se nos van presentando diferentes situaciones y escenas de tensión y/o intriga que nos hacen esperar el siguiente paso; esto es algo que hace que, en mi opinión, este tipo de películas nunca sean aburridas o haya rellenos en ellas…

Personajes que van apareciendo, desapareciendo, que se nos hace creer que no están implicados, otros que sí… una mezcla de todo que, a medida que pasan los minutos, nos deja en un punto muerto, al que se nos quiere hacer llegar para no saber qué pensar realmente…

Una película que está perfectamente programada desde el principio al final, con dos grandes actores principales (una tónica en las películas de este director); en el caso de Conrad Van Orton (Sean Penn) aparece bastante menos, pero sus intervenciones son igualmente buenas.

En definitiva, The Game es un resumen de todas aquellas caracteristicas que debe poseer, a mi modo de ver, el género en el que mejor se maneja Fincher: El thriller.



S8 

Crítica de Cine al Filo

por Jaime Novo 17 abril 17

The Game, como todo juego, tiene sus normas, curiosamente Nicholas se sale de la norma al desmarcarse al principio de la película con una frase que le define tanto como le retrata, es la siguiente: 'Si no conoces las reglas sociales, no tienes la satisfacción de saltártelas'.

Ésta es la carta de presentación de un tipo obsesivamente centrado en su trabajo, y cuya fortuna parece ser lo único que le interesa, no se conforma, lo quiere todo y lo tiene todo, de ahí la duda de su hermano pequeño Conrad cuando plantea '¿Qué se le regala a un hombre que lo tiene todo?' La respuesta acaba siendo cojonuda, porque vendría a ser arrebatárselo todo.

La idea de Conrad es sorprender a Nicholas ¡y vaya si lo logra! Pero, tal vez, se trate de una maniobra un tanto peligrosa, puesto que -como bien sabe Conrad- a Nicholas no le gustan las sorpresas, esto suele darse en aquellas personas a las que les gusta tener todo bajo control, en este caso, una vez acepte el regalo de su hermano Conrad se dará cuenta de que perderá el norte, los papeles y el control de su vida, el control total de su vida, de golpe y porrazo, la vida que creía tener controlada casi al milímetro estará comandada por factores externos, algo que incomoda a Nicholas. Dado que este regalo no es el tipo de vacaciones en el que proporcionan lo que falte que Nicholas podía esperarse, dado que la idea de que algo le falte a Nicholas es algo que analizan, y proporcionan, en la Compañía CRS.

La compañía CRS se encargará de todo. Conrad ya lo probó, insiste que es lo mejor que le ha pasado en su vida, pero Nicholas no lo comprende de esta forma y empieza a plantearse si cada suceso que ocurre a su alrededor, como si se tratase de un ensayo coreografiado, forma parte de “The Game” o son sucesos aleatorios que parece estar atrayendo él mismo, ya que podría ser casualidad como la irrupción en escena de Christine, una misteriorsa mujer que Nicholas no sabe si considerar una socia, un incordio, una aliada, una conspiradora, un apoyo o directamente una enemiga. Sea como fuere, Chris será una constante en cada movimiento de Nicholas, movimiento que parecen controlados desde fuera y que empujan a Nicholas hacia ciertos comportamientos y/o decisiones, todos milimétricamente hilados de manera excepcional permitiéndonos ver en Nicholas un cambio, del que ni él mismo se percata, que le llevará a tener que improvisar, al verse envuelto en episodios a los que no está para nada acostumbrado, con unas acciones que la Compañía CRS, quizá, sí haya previsto o no, ahí reside la grandeza de la película, al dar a entender que, por medio de unos test que Nicholas se presta a rellenar, en forma de formulario, así como unas pruebas físicas, el equipo que confecciona CRS puedan llegar a estudiar a un sujeto de manera tan concreta. Quizá ellos también se lo tomen como un juego, un juego con nombre propio, “The Game”.

Película que no se hace larga pero en la que sí le hacen larga la agonía a Nicholas, hasta que parece que ha llegado el final de este macabro juego (más que el de Jigsaw) y todos parecen saberlo a excepción de Nicholas, quien al verse fuera de control también parece acabar empujado a estar fuera de todo. Lo entenderás cuando juegues, lo pillarás cuando participes en “The Game”, el primer paso es aceptar esta tarjeta y observar con detención este Film.

 

 

 

Propicios días!


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