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PELÍCULA

Ficha técnica

El círculo

El círculo


Intérpretes: Emma Watson , Tom Hanks

Título V.O.: The Circle
País: Estados Unidos Año: 2017
Fecha de estreno: 05/05/2017
Duración: 110 minutos
Género: Thriller



Sinopsis

'El círculo' es la empresa de internet más influyente del mundo, con una capacidad de alcance extraordinaria al encontrarse ya integrada en la sociedad como referencia del día a día, algo que la recién contratada, y protagonista del film, Mae Holand sabe de antemano y poco a poco irá conociendo desde el interior, donde la amabilidad y proximidad de sus jefes es tan evidente como aterradora, de ahí que al ver de lo que 'el círculo' es capaz Mae tome ciertas decisiones al comprobar la magnitud real y tangible de donde se encuentra.

 

 

 

N6


Tráiler

Crítica de Cine al Filo

por Luna CR 24 agosto 17

El círculo es una adaptación de un libro de Dace Eggers acerca de los peligros que surgen en una vida unida a las redes sociales. Mae, el personaje principal interpretado por Emma Watson, es una chica joven que decide cambiar de trabajo y entra en una empresa llamada ‘El círculo’, una especie de Google y Facebook unidos. En el momento que entra en la empresa toda su vida cambia, vemos una representación de las típicas historias que oímos sobre Sillicon Valley, la empresa que es como un pueblo en el que todos los empleados viven, constantes eventos para unir a los empleados y hacerles interactuar, espacios recreativos, condiciones laborales que van más allá de lo que nadie pudiera desear, etc.

Considerando que Emma Watson venía de La Bella y la Bestia y que otro de los actores principales en la película es Tom Hanks, nunca pensé que tendía tan mala crítica. Una o dos estrellas en la mayoría de webs, 5.3/10 en IMBD. ¿Por qué?

Creo que hay dos cosas importantes en esta película que debemos mencionar, la primera es que la construcción y el tema que trata evocan un capítulo de Black Mirror. La segunda es que el final es, cuanto menos, confuso.

De aquí en adelante habrá spoilers sobre el final así que si quieres evitarlos, salta al último párrafo.

La película nos lleva a una situación en la que Mae, la última y menos importante trabajadora de la empresa, se convierte en la imagen promocional de una herramienta de video cámara que vigila las calles constantemente, hasta el punto que ella retransmite su vida entera online. Todo ello deriva en una especie de locura distópica donde deciden utilizar la herramienta y a los usuarios para encontrar a delincuentes en tiempo real.

¿Dónde queda la protección de la intimidad? ¿Cómo es posible que la película ignore que ya existen leyes en la actualidad protegiendo a los usuarios y el uso de sus datos? Podemos imaginar un mundo en el que Google gane tanto poder que muchas de estas cosas sucedan, o que los propios gobiernos comiencen a colaborar con empresas online para uso militar o legal. Ahora bien, para poder creerte la película necesitas ignorar todos los pensamientos racionales que hacen que lo que explican sea absolutamente imposible de la manera en que lo desarrollan.

Cuando finalmente todo esto acaba mal y Emma Watson boicotea la empresa porque se ha dado cuenta de que la han utilizado y de que existe corrupción entre los mandos directivos, la última escena nos muestra como Mae continúa grabando su vida 24h. Ese último alegato por la transparencia total como solución positiva del conflicto es uno de los elementos que encontré más perturbadores.

 

No he leído el libro y por tanto, puede que el autor buscara otro resultado pero mi percepción es que justifica la falta de privacidad como algo que evitará muchos comportamientos sociales negativos. Y yo me pregunto, ¿no es acaso necesario tener un lugar privado en el que poder hacer cosas que no debes? ¿No es importante el poder cometer errores y que no definan tu vida? Que no queden online para que todo el mundo pueda mirarlos cuando te contrate, o cuando empiece una relación contigo. ¿Por qué la película licita que el mundo online controle nuestras vidas o que nuestro trabajo sea el epicentro de ella?

Puedo decir que disfruté la película, creo que Emma Watson hace un personaje adulto más interesante que en otras películas que ha hecho anteriormente, su acento no encaja con un acento estadounidense y eso podría haberse mejorado pero no llega a distraer. Me gusta Tom Hanks, me interesó su papel más que cualquier otro de los personas y en general puedo decir que, aunque no es la mejor trama posible, creo que necesitamos más cine que hable sobre las grandes empresas de Internet hacen y podrían llegar hacer. ¿Alguna recomendación?

 

 

 LC

 

 

Crítica de Cine al Filo

por Nuria 17 agosto 17

Nuevo CineClub y para mí, una película complicada de la que hablar por la de emociones que me ha sacado, siendo, ya lo digo, una de las películas más frías que he visto.  Ni en los momentos en que se da drama, se hace con calidez humana.

Mae Holland (Emma Watson) es una joven demasiado talentosa para un trabajo monótono que no la satisface en absoluto teniendo en cuenta que tal y como confiesa lo que más le aterra es  “un potencial desaprovechado”.  Vive una traquila vida de pueblo con dolor por la enfermedad de su padre, pero con buena relación con él y con su dulce madre.  Mae adora remar su kayak y es rondada por un joven con el que ha crecido, Mercer.  Hasta aquí la presentación de la protagonista.  El cambio radical en su vida viene cuando su amiga Annie le consigue una entrevista para pasar a trabajar en “El círculo”, lo que viene a ser una gran empresa de internet que engloba todo lo que hasta ahora existe: fracebook, paypal, gmail… bajo el lema y el marketing de “la transpariencia y el compartir”.

A partir de aquí Mae se nos seguirá intentando mostrar como una joven emprendedora y con una inteligencia reveladora que, sin embargo, se ve absorbida por la organización. Lo siento, la protagonista, me parece insulsa y para ser tan inteligente… a nivel emocional y de criterio crítico,  me parece que le faltan luces (entiendo que tarda toda la película en olerse la tostada porque querrían ganar minutos para escenas pero… no me vale como punto de calidad).  El,  en teoría carismático y  bonachón , Eamon Bailey (Tom Hanks), huele a lo que se descubre que es desde el principio… de hecho creo que el único personaje que me sorprende para bien es el de Annie, que acaba siendo la más consciente de todo y la más inteligente. 

La verdad es que, me llegué a enojar desde el momento en que Mae se convierte en “el ojito derecho” de Eamon, y sobre todo, cuando se presta a que toda su vida, además de ser monitorizada sea pública.  Y esta decisión la toma bajo una demagogia de principios morales infumables, y sin tener en cuenta a quienes quieren compartir una vida de intimidad con ella. ¡Me enfada! ¡Qué carajo tanto compartir! Cada cual comparte lo que quiere con quien quiere y porque quiere, ya está bien de decir a la población lo que tiene que hacer.  ¿Qué soy egoísta si no comparto todo buscando el “like” de turno?, pues soy egoísta porque… sí, creo que cada cual ha de vivir sus propias experiencias y quien quiera otras porque no puede, bienvenidos al mundo de la lectura, el cine, el teatro y de más arte, que para eso están.  Pero ya está bien de hacernos sentir mal por no compartir toda nuestra información, pensamientos, sensaciones, historias y sentimientos.  Ya tenemos bastante con las asquerosas de cláusulas de privacidad por cada cuenta que abres por internet, que el banco te obligue a hacer gestiones por internet, que nos tengan con el gps localizados en el móvil, y que  las cookies sepan las páginas webs en que entramos para conocer nuestros gustos y consumos… nos manipulan, sí, y todo por valores comerciales.  En esta cinta, lo que me irrita es que lo muestren con fines humanos, morales y de comodidad para la comunidad  llegando a unos extremos alucinantes para mí claramente acosadores y dominantes dignos de las más firmes dictaduras cuando curiosamente se defiende la democracia.

En resumen, básicamente, la cinta mediante un thriller de ciencia-ficción trata de presentar el doble filo y los peligros de la tecnología.  De manera compleja y poco definida, entiendo que pretende despertar varios debates como: la doble moral de quienes ostentan el poder;  la diferencia entre vida pública y privada;  la pérdida de privacidad en pro de la seguridad y la vigilancia; el dilema de hasta qué punto compartir nuestros conocimientos, emociones y experiencias…  vaya, nada nuevo, no hace más que recordarme a algo a medio camino entre la brillante película “El show de Truman” y la serie impactante serie  “Black Mirror”.  Comentaria mucho más sobre escenas, frases e ideas que aparecen en la película pero sería demasiado el spoiler y lo haría desde el enfado y una visión incisivamente crítica, de manera que este CIneClub, por mi parte, acaba aquí.




N5

Crítica de Cine al Filo

por Alberto R. del Nogal 17 agosto 17

El Círculo, película basada en la novela de Dave Eggers en 2013, representa una distopía social dentro de una gran multinacional a través de la pérdida de privacidad y entrada en juego de juicio de masas. La empatía en esta película no sobrevive tanto por el buen trabajo del guion o los actores sino por la permanente sensación de que la ficción es, paradójicamente, una realidad. Las comparaciones son obvias: likes en Faceebok, retweets en Twitter, likes en Instagram, etc. El círculo refleja a la perfección tanto la individualización del éxito o el fracaso, como la sociabilización del juicio de valor sobre cada uno de ellos. Esa idea tan neoliberal de empujar a la persona a la máxima responsabilidad de sus actos, ignorando el entramado social sobre el que, inevitablemente, se mueve.

Guudjob, por ejemplo, es una aplicación ya existente en empresas como Vodafone, Alsa o Vips. Esta aplicación consiste en crear valoraciones y hacerlas públicas de los servicios que los trabajadores realizan, de manera que el próximo cliente —o la próxima empresa— tendrán referencias sociales de esa persona a la hora de contratarla. El trabajador, por tanto, no solo será juzgado permanentemente, sino presionado a poner su mejor cara, pese a que la situación pudiera ser injusta. Un camarero obligado a echar algunas horas extra en un bar no podría mostrar su desencanto por miedo a ser mal valorado por los clientes o sus propios compañeros viéndose forzado a, además de ser explotado, aceptar esa situación sin rechistar. Su futuro dependería de la valoración que la aplicación haya ido registrando. No pueden existir malos días. Todos los problemas han de quedarse en casa. El plato está servido: bienvenidos al capitalismo 3.0.

El peligro de las redes sociales y de las aplicaciones del mundo empresarial como Guudjob o como la red que nos muestra El círculo es la pérdida absoluta de privacidad, amparada en una supuesta libertad individual, pero que se ve influenciada por estructuras top-down de poder. Que nuestra felicidad empiece a depender de nuestra valoración en redes sociales es un paso más hacia la distopía no solo como sociedad, sino también como trabajadores. Hoy ya es una realidad que nuestra permanencia en una empresa dependa, también, de las valoraciones que en ese trabajo obtengamos. ¿Justo? Sí, en una sociedad sin categorías ni prejuicios sobre ella. Nadie puede asegurar que esa valoración no venga no por el servicio prestado, sino por las relaciones de amistad, de género, de poder, políticas o de cualquier otra índole entre el valorado y el valorador.

 La meritocracia no existe. Y el mérito nunca es atribuible a una sola persona. Dar por hecho su existencia nos condena no a poder premiar al que se lo pudiera merecer, sino a castigar a aquel que no sea, pueda o desee seguir estrictamente las reglas de un juego que nadie votó. El triunfo del liberalismo consiste en crear la sensación de libertad, anulando cualquier debate sobre la libertad.

Crítica de Cine al Filo

por Jaime Novo 17 agosto 17

Película que viene a hacernos reflexionar, pero llega tarde.

Sobre esta idea ya se ha escrito, ya se ha hablado, y ya se ha visto.

Efectivamente, si esta película la comprimes un poquito te sale un capítulo de Black Mirror, una serie que, en estos aspectos, siempre ha ido por delante, ha visto el futuro.

En este caso, The Circle llega tarde, aunque la idea es buena, de todos modos, aunque podría encajar mucho en el formato Black Mirror también hay una serie más antigua, y que no hizo tanto ruido al no venir acompañado de esta alerta que se te activa cuando ves Black Mirror, al ver que no es tanta ficción como primeramente parece, sino que está a la vuelta de la esquina. Me refiero a The Outer Limitis, o Más allá del límite en España, una serie con mucha menos repercusión, debido a su mucho menos presupuesto, menos nivel interpretativo convincente y, tal vez, menos sutileza con el envío del mensaje. Eran otros tiempos. Aun así, considero que fue la serie que abrió las puertas para este tipo de temática, sin miedo, y cuando se trataba de tecnología, como en The Circle, también conseguían hacerte pensar en ello, obviamente eran otros tiempos y, tal vez, esta fiebre en torno al Social Media ni tan siquiera existía, pero sí la obsesión del personal con temas similares. A fin de cuentas, el tema es ése, que aunque haya series que ya nos hayan venido hablando de esto, tampoco viene de más que venga en formato película si esto ayuda a concienciar al gentío, ¿por qué? Porque quizá no sea suficiente, hay aspectos futuristas cuyas consecuencias parecen cada menos lejanas.

De todos modos, tras mencionar Black Mirror y Más allá del límite, no nos salgamos del límite no sea que traspasemos esa línea fronteriza y nos adentremos en este círculo del que tan difícil se presta poder salir.

El círculo.

El círculo te lo presentan cuando Annie introduce en el mismo a Mae Holland, lo que vemos en el círculo es la clásica idea que siempre se ha tenido de corporaciones tipo Google, que tanto se ha visto en reportajes y cuyas instalaciones te invitan a pensar que se trata de un micromundo, micromundo con cargos, responsabilidades y que quizá no haya tan buenrollismo como aparenta, dado que percibes una cercanía por parte de compañeros y superiores que es tan sugerente como aterradora. No es oro todo lo que reluce, aunque a modo de comedia en la película Los becarios (con Vince Vaughn y Owen Wilson) ya nos mostraban la ferocidad de la competencia entre compañeros y la necesidad imperiosa de agradar a los pesos pesados del recinto, sí, digamos recinto. A fin de cuentas es un recinto en el que te involucras con las instalaciones, metodologías y formas de vida hasta el punto en que la absorción que ejercen en ti es preocupante. Pasas a registrar el mismo comportamiento, monotorizado.

Se trata de una empresa, en la que invitan a sus trabajadores a realizar su tarea en El círculo, de esta forma esta plataforma está totalmente integrada en la sociedad y este nivel de posesión sobre sus empleados, estas personas, es, y salvando las distancias, al citar nuevamente una película, como ocurre en La isla (con Ewan McGregor y Scarlett Johansson) donde en un futuro inmediato un buen número de residentes se encuentra conviviendo en un mismo lugar, no en muy buenas condiciones, y la única manera de marcharse es la huida, a fin de cuentas se trata de poder decidir sobre los demás. Así es El círculo, escapar de él es difícil, como comprueba Mae al subirse al Kayak y revivir a Truman Burbank en El show de Truman o incluso al momento en el que Marge Simpsons, de la serie The Simpsons, intenta escapar de la secta, en el capítulo “The Joy of Sect”, y comprueba que es vigilada y perseguida. Estos lo veremos en el círculo… de donde es difícil salir.

Entrar en el círculo fue fácil, a través de Annie, muchacha que reside en el círculo, está en todas partes y, en consecuencia, no vive en ningún lugar ni de ninguna forma ya que siempre está ocupada con el trabajo. Todo esto lo ve Mae Holland y aún así accede a formar parte de aquello, por mucho futuro berrinche que se coja. El ejemplo lo tenía en Annie, y en ella podría resumirse la película: primero es envaucada, después comprometida y finalmente, tras ser utilizada, acaba desencantada y alejada.

A través de Annie también puedes comprobar cómo funciona El círculo, donde te usan, te utilizan y te desechan. Después en el círculo, ante una situación engorrosa, piden perdón pero nunca permiso.

De hecho, (spoiler) éste será el detonante para que Mae decida encabronarse con ellos y contra ellos, tal vez el método no es el más efectivo, dado que sencillamente, tras un suceso, se obcecará sólo en darles su merecido en lugar de darle un uso correcto a las herramientas que llegan a ella para haber sentado las bases en busca del buen uso de una interesante plataforma como ésta, en lugar de perjudicar a quienes antes adulaba. Es más, durante la película cuando Mae charla con Ty sobre la peligrosa magnitud que está alcanzando pensé en lo bueno que resulta un cambiado de bando para iniciar una revuelta de esta índole, pero lo único que es responder a lo que considera una ofensa al negarse a emplear los métodos de El círculo, pero de manera selectiva, vamos que sólo reacciona si se siente molesta. No está del todo bien (fin del spoiler).

En ese momento es cuando todo se empieza a descontrolar, aunque realmente no hay un momento exacto, dado que, pensándolo fríamente, ya estaba descontrolado desde el principio.

En fin, película que te ofrece un cómodo final para nuestra protagonista y en lo que respecta a todo lo que envuelve a El círculo, no sé, yo como soy de esas personas que no confían en lo que yo llamo “la sonrisa eterna”, a mí todo este buenrollismo no me gusta, de hecho tiendo a desconfiar de aquellas personas que dicen que no mienten nunca, de aquellas personas que se refieren a sí mismas como humildes y de aquellas que se levantan de buen humor, eso siempre me ha sonado muy artificial debido a que yo suelo necesitar al menos media hora para saber dónde me encuentro mientras el párpado izquierdo se niega a desperezarse y, así, poder abrir los ojos casi completamente, momento en que te preguntas cuánto tiempo ha pasado desde que despertaste… imagínate haciéndolo como en un anuncio de la tele, ¡Ufff! Inviable completamente. A mí que no me quiten mi proceso de reciclaje como espécimen de cuartito de hora en el cuarto de baño por la mañana.

Lo dicho, no creo en la sonrisa eterna y, naturalmente, este tipo de lugares me asustan mucho.

La segunda conclusión, y más con respecto a este tipo de plataformas cuyo objetivo es explotar el Social Media es que al ser tan meditado y desde el momento todo el mundo se convierte en tan accesible pasas a ser invisible, porque resulta curioso cómo precisamente aquel que se resiste a entrar en El círculo, o sencillamente no querer forma parte de esta tecnología, se convierte en el foco de interés, con lo cual en el momento en el que se dispone de tantas y tantas horas documentadas de actividad realmente sigues siendo invisible. Como hasta ahora.

 

 

 

Propicios días!


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