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PELÍCULA

Ficha técnica

¡Olvídate de mí!

¡Olvídate de mí!


Intérpretes: Jim Carrey , Kate Winslet , Elijah Wood , Mark Ruffalo , Kirsten Dunst , Tom Wilkinson

Título V.O.: Eternal Sunshine of the Spotless Mind
País: Estados Unidos Año: 2004
Fecha de estreno: 24/09/2004
Duración: 108 minutos
Género: Drama



Sinopsis

Joel es un solitario muchacho que un día decide coger un tren destino a Montauk (New York) y allí conocerá a Clementine, traduciéndose en que, aunque ninguno de los dos lo recuerda, ésta no es la primera vez que se han visto en la vida, de hecho han sido pareja, y el hecho de que ninguno de los dos pueda recordarlo es porque existe un tratamiento para poder olvidar según qué recuerdos o -como en este caso- a según qué personas. Pero ambos volverán a encontrarse dentro del vagón para reescribir su historia.

 

 

 

N6


Tráiler

Crítica de Cine al Filo

por Jaime Novo 23 abril 17

Hace aproximadamente un año me recomendaron esta película, recuerdo que decidí verla en estos próximos días entrantes de mayo, pero del pasado 2016, a la vez que unos días atrás me apetecía volver a darle un giro a este inquietante film. Además, a veces, no sabes por qué eliges ver una película u otra, en este caso salté como un resorte cuando vi por Twitter que Netflix había catalogado esta película, “Olvídate de mí”, como comedia y me dije ¿cómo? Ah, no no no, nada de eso.

Ojo, aquí llega el tema, ¿”Olvídate de mí” es una película catalogable como romance? En absoluto, desde mi punto de vista incluso lo contrario, tiene de romántico lo justito, como digo es más bien todo lo contrario: desasosiego, reproches y aferrarse a lo que no fue, con lo cual a la hora de crear esta ficha le he asignado el registro Drama aunque lo que más me atrae de esta película es, sin duda, su Ciencia Ficción, y todas las preguntas que surgen una vez descubres que esto no es una peli pastel sino que es Ciencia Ficción en estado puro, pero bien aderezada. Aderezada de manera tan sutil que ni te percatas de la burrada que supone la idea que te sugiere esta película, dado que sería un logro gigantesco para la sociedad. En todos los ámbitos, puedes aplicarlo a lo que te dé la gana.

Con lo cual, esto de Romance Nothing de Nothing oye, si así lo creías: ¡Meeck! Error.

Otro error (¡Meeeck!) es el hecho de considerar a Jim Carrey como actor de comedias, ¡ay paaarfavor! No hay más que ver cómo te contagia en “El número 23”, cómo te convence y empatizas en “El show de Truman” y lo bien que interpreta de manera tan profunda que incluso respiras a su ritmo en “Olvídate de mí”, esta misma peli de la que hoy he venido a hablarte. Aquí, en esta película el reparto lo borda, tanto Jim como Kate Winslet consiguen transmitirte cada uno de sus sentimientos, en parte gracias a la dirección de Michel Gondry.

Michel Gondry. Director excepcional donde -desde mi punto de vista- supo destacar con los videoclips para referentes musicales como Björk, Lenny Kravitz, Foo Fighters… De hecho, su idea para esta película es que la protagonista principal fuera Björk, en lugar de Winslet, pero la cantante declinó la oferta porque estaba atravesando una depresión tras haber actuado en otro film.

Merece la pena verse parte de la videografía de Michel Gondry por su curioso enfoque en cada uno de sus vídeos, así como novedoso, incluso retorcido en ocasiones, dado que mientras lo ves tu mente se mueve en torno al… ¡”cómo mola”! y el “pero, qué coooño…?” Ejemplos el “Fire On Babylon” de Sinéad O’Connor; “Protection” de Massive Attack; “Come Into My World” de Kylie Minogue; “Everlong” de Foo Fighters; “Let Forever Be” de The Chemical Brothers; o el clasicazo “Hardest Button To Button” de The White Stripes, recreado en un capi de Los Simpsons, si no recuerdo mal.

Como esta película se trata de recordar u olvidar, luchar por recordar o despechadamente olvidar, creo que toca recordarte que a continuación te expongo mi reseña para no olvidar lo que quería destacar de “Eternal Sunshine of the Spotless Mind”, o lo que es lo mismo:

¡OLVÍDATE DE MÍ!

Título perfectamente escoltado por las admiraciones, así para darle más punch al mensaje ¡Olvídate de mí!

Esta película mezcla de todo, como decía antes, hay resentimiento, reproche, duda, miedo, desilusión… A fin de cuentas, lo puedes ver en muchas relaciones cuando acaban, pero, ¿y si esta relación no llegó a finalizar sino que ya venía con estas premisas desde el minuto uno? Pero ¿y si lo de repetir viejos patrones, tropezar con la misma piedra y demás estuviera ocurriendo de verdad? Es decir, atiende a esto, tropezar con la misma puta piedra.

De veras, “Olvídate de mí” te plantea estas dudas, para ello, antes de que tu cabeza se incline hacia el desplome por temor a no entender nada, empecemos por el principio.

Todo tuvo un principio, ¿principio? Bueno, principio de la película, que no principio de la relación, aunque aquí se están conociendo, ¿cómo cómo? WTF! Si Joel (Jim Carrey) y Clementine (Kate Winslet) se están conociendo en los primeros minutos de la película, entonces es el principio de la relación, vamos digo yo.

-Va a ser que no.

Mejor no nos despistemos y aceptemos que aquí los tiempos en los que transcurre la historia van a su aire. Pero no. En los primeros minutos de la película vemos cómo Clementine y Joel se conocen, lo cual no significa que su relación comience aquí.

La historia nos sitúa en una mañana, una mañana clave, tras una noche de la que de momento no sabemos nada de lo que ocurre, en la cual Joel Barish decide que no va a dirigirse a su trabajo y en el último suspiro se sube a un tren en esta fría mañana, para experimentar lo que se siente al dejarse llevar por un impulso, a la vez que habla consigo mismo mediante un diálogo interno en el que comprueba que en su cuaderno hay páginas arrancadas, lo que le lleva a pensar que lleva sin escribir mucho tiempo, pero tampoco recuerda haber arrancado estas hojas que faltan, a fin de cuentas, como el mismo define son “pensamientos al azar”.

Durante la mañana coincide tanto en la playa, bar como en el tren de vuelta con una chica, Clementine, hasta que ella decide iniciar una conversación con él.

¿Te conozco?

Con esa pregunta se resume la película.

Y con la breve conversación que tienen en el tren se resume su relación.

En esta primera toma de contacto ya puedes comprobar que Clementine lleva la voz cantante, pero a su vez está tan a la defensiva que eso puede hacer creer a Joel que debe disculparse por cada palabra que salga de su boca, cuando en una chorri-conversación sobre tintes del pelo Clementine se hace la ofendida y le viene a decir que no le conoce de nada y que, por tanto, no opine sobre ella. Tampoco voy a pegar y copiar el diálogo como tal, pero vamos.. es una chorri-conversación y la contestación es de todo menos agradable (concepto/palabra clave para ellos).

Sólo sé que ante tal respuesta, ese giro, ese tono tan poco amistoso… mal rollito. Este primer encuentro a mí ya me da mal rollo.  Si yo fuera Joel me bajo y me espero al siguiente tren. Y hasta lueguito.

Así te lo digo. Una parte de mí se pone en plan Morpheo (Matrix) y dice en voz alta “Corre Neo, como cuando vemos un Agente”.

Vamos, que uno ya no está para soportar según qué mierdas, ¿sabes?

Pero en fin, con respecto a este encuentro, deciden seguirse viendo e ir conociéndose, mostrándonos a un apático Jim y a una Clementine totalmente distinta y que alega que “Yo siempre me angustio creyendo que no vivo mi vida a tope ¿Sabes? Aprovecho todas las posibilidades y me aseguro de no perder ni un segundo del poco tiempo que tengo”. ¿Ves? Ahí Clementine tiene más razón que un Santo.

Clementine, también, tras este primer encuentro, nada más conocerse, le dice “Voy a casarme contigo. Lo sé”, de pronto, sin percatarse ya está sugiriéndole una vida en común, una vida en común que empieza con planes, propuestas, sugerencias.. para empezar la idea es ir al Río Charles algún día, de picnic o algo así, algo que a Joel no le apetece pero lo hará por ella, dado que tiende a querer contentarla, en ocasiones de manera obediente si Clementine le repite sus peticiones de manera más contundente en plan “Ven aquí, por favor, venga.”, pero Jim le sigue el juego. Sin saber que para Clementine todo era un juego desde el principio.

La forma de ser de Clementine pasa de poder mandarte a la mierda sencillamente con un gesto o una mueca a prometerte alternativas o incluso matrimonio, son idas y venidas, de todo menos estable y apacible... a fin de cuentas son “promesas que no valen nada”, como decía la canción de Los Piratas.

Seguidamente, reitero. “Corre Neo, como cuando vemos un Agente”.

Continúo con la crítica.

En este caso, como puedes comprobar, la reseña está casi finalizando y, curiosamente, te he hablado sólo del principio de la historia, es probable que si estás viendo la película aún no haya empezado la presentación, pero los personajes ya están presentados. Pronto descubrirás a Patrick, personaje que, desde el principio, ya merodea cual buitre en las inmediaciones del espacio reservado para este curioso dúo que confeccionan Clementine y Joel.

Como te venía diciendo, aquí la idea de comienzo, final, desarrollo, argumento, trama… va a su rollo, por ello el principio de la película no era el principio de la relación y, tal vez, como escucharás decir a Joel durante la película podrás encajar “el perfecto final para esta historia de mierda” cuando empieces a pillar por dónde van los tiros, una historia que cabía resumida en la pregunta inicial: "¿Nos conocemos?" Tal vez sí desde el comienzo, pero para ellos es novedoso, ¿por qué? Aquí viene lo interesante de la película, efectivamente, aunque acaban de presentarse “Clementine - Joel; Joel - Clementine”, igual eso ya había ocurrido, ¿entiendes ahora lo de la misma puta piedra? Efectivamente, Clementine y Joel, antes de esta escena del principio de la película, ya habían sido pareja, ¿CómorL? Yup! Pero, tras una discusión entre ambos, Clementine decide dirigirse a una clínica que le permita borrar de su mente a Joel.

Sí sí, textual. Como suena. Borrarle de su mente.

Espera, ¿esto puede hacerse? ¡Ahhh! ¿Qué te vengo diciendo desde el principio? Esta película es Ciencia Ficción My Friend...

En esta clínica desarrollan unos tratamientos para anular ciertos recuerdos, parten del núcleo emotivo para iniciar así el proceso de degradación. De ahí que, de un día para otro, todo cambie. Joel decide ir al trabajo de Clementine para disculparse, por unas feísimas palabras que venía de dedicarle en esta discusión previa, y se percata de que Clementine reacciona como si no le conociera de nada, lo que Joel interpreta como que ha hecho borrón y cuenta nueva, lo cual ante semejante desplante, le acaba destrozando por dentro, sin saber que su autoestima todavía puede quedar hecha añicos, aún más añicos, cuando descubre la auténtica y terrible verdad: Clementine se ha olvidado de Joel. Totalmente. No hay ni rastro en su memoria de lo que hubo entre ambos. Ni tan siquiera le recuerda como persona. Borrado. Olvidado.

¡Wow! ¿Cómo te quedas?

A su vez, se inician dos conflictos, por un lado Joel, de forma despechada, decide someterse al mismo tratamiento, del mismo modo que Frank, el anteriormente mencionado Frank (Elijah Wood), que trabaja en el proceso de borrado de memoria se enamora de Clementine, cuando ella se sometía al proceso, y utiliza los recursos de los que dispone (los poemas y vivencias entre Clementine y Joel) para seducir a Clementine e iniciar una relación con ella, saltándose la ética laboral de la profesión, tal y como le reprocha su compañero Stan (Mark Ruffalo), a la vez que (¡Agárrate que vienen curvas!) Stan está perdidamente colgado de Mary (Kirsten Dunst), la misma Mary que, sin comerlo ni beberlo, pone principio y final a esta historia, puesto que fue la primera de nuestros protagonistas en someterse a este tratamiento, tras haber vivido una aventura con el Doctor Howard Mierzwiak (Tom Wilkinson) y será la que destape la liebre y, les permita abrir los ojos a Clementine y Joel al poco de haberse conocido, pero por segunda vez, dado que, las dos historias van hiladas, son realmente muy similares, de ahí que “Olvídate de mí” pueda ampliar su radio de acción hacia todos nuestros protagonistas. Dado que Mary también vuelve a tropezar con la misma puta piedra, pese al borrado de memoria, parece como empujada a sentirse atraída hacia un perfil de persona que, por segunda vez, también sería el Dr. Howard.

Resulta curioso, y aquí reside lo grande de la película, el mensaje que viene a insinuar “Olvídate de mí”, y es que, tras el borrado de memoria, el comportamiento sigue basándose en los mismos patrones y, en consecuencia, el acercamiento hacia un perfil de persona, en este caso Mary hacia Howard o entre Clementine y Joel, es el de las amplias probabilidades de acabar juntos, pese a los pocos puntos en común. Es como estar predestinados.

Lo bonito, ya sí, de la película es esta propuesta, porque mientras por un lado te muestra que la relación entre Clementine y Joel sufrió muchos altibajos, feas descalificaciones, que se puede comprobar en una cita entre Clementine y Joel cuando salen juntos a cenar, percibiéndose una relación poco sana entre ellos, más bien amarga… y de ahí que Joel valore como un acto de “muertos cenantes” el hecho de salir a cenar con su pareja, también compruebas que tuvieron momentos buenos.

¿Cuándo llegan esos momentos buenos? Cuando conoces la conexión emocional entre ellos, justo cuando Joel combate contra el borrado de memoria, una vez iniciado el proceso descubres lo mejor de cada casa, verás que la conexión con Clementine era muy intensa y, aunque cometieron fallos, esta posibilidad les ofrece en bandeja la opción de redención, para corregir errores, dado que en una de las recreaciones, que forman parte del compendio que confeccionan los recuerdos entre ambos, Joel se marchó cuando se encontraba con Clementine y ésta le propone “¿Y si esta vez te quedaras?” ofreciendo la posibilidad de reparar todo aquello, mientras que, entre recuerdo y recuerdo, los momentos se entremezclan, allí es cuando empiezan a valorarse entre ellos y ser conscientes del error cometido con el borrado de memoria.

Llegan a descubrir que se alejan de una vida que pudieron haber compartido de manera maravillosa tras haberle puesto trabas, tontamente, a su relación impidiendo que la rueda girase al colocarle troncos entre medias innecesariamente. Es decir, desaparece una opción fantástica que se les había presentado, y no la supieron gestionar. Como dice la canción "Otra vez me toca perder lo que nunca gané" [Melón Diesel].

Luego... por circunstancias que descubrirás mientras veas la película, porque tienes que ver esta película, tanto Clementine como Joel conocen la opinión de la que fue su pareja sobre ellos mismos, así como las pegas y defectos que terminaron encontrándose el uno hacia el otro, es decir, el motivo por el cual el amor se borró por completo entre ellos. Se les olvidó quererse. Olvídate de los buenos momentos, olvídate del amor entre ambos. Olvídate de mí. Incluso así, tras haberse conocido nuevamente, la película les ofrece una segunda oportunidad, pese a que conocen las cosas horribles que se han dicho el uno hacia el otro, pese a que, obviamente, no recuerdan haberlo hecho y, por supuesto, niegan que actualmente ellos piensen de esa manera, con lo que aun así tienen ante sí la opción de empezar de cero, nuevamente entre ellos, aun sabiendo que probablemente la cosa no acabará del todo bien. Pero eso ya les da igual.

Sí, eso les da igual. Da igual. Eso sí lo puedo llegar a entender, es como ¿Ves ese tornado que hay ahí? Sé que me va a dejar hecho trizas, pero necesito sentir ese zarandeo. Voluntariamente te sometes a ese seísmo sentimental. Debes dejar que suceda. A todos nos ha pasado alguna vez.

Lo que le lleva a uno a pensar, teniendo en cuenta la propuesta de esta película, “Olvídate de mí”, ¿A quién quisieras borrar de tu mente? ¿Así? ¿Totalmente? ¿Tú qué habrías cambiado si pudieras empezar de cero? ¿Qué borrarías? ¿Qué mejorarías? ¿En qué mejorarías? … ¿Qué coño habrías hecho? O... ¿Por qué coño… ¡!?

Son muchas las dudas, preguntas e interrogantes que te presenta esta película, que aunque parezca que te la he contado, no te he dicho sobre ella ni una minimísima parte, dado que el grado de implicación con el que decidas asistir a esta propuesta sólo depende de ti, así como el punto de vista desde el cual la veas, si comprendiéndola, negándola, sintiéndote identificada o identificado, queriendo corregirla, imaginándote como sería si tú intervinieras, mostrándote este amplio abanico de opciones…

Sea como sea, esta película trata sobre el recuerdo, el olvido… con lo cual: que no se te olvide ninguna de las sensaciones que sientas y recuerda ver la peli cuanto antes.

 

 

 

Propicios días!


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