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PELÍCULA

Ficha técnica

Tarde de perros

Tarde de perros


Intérpretes: Al Pacino

Título V.O.: Dog Day Afternoon
País: Estados Unidos Año: 1975
Fecha de estreno: 19/04/1976
Duración: 125 minutos
Género: Policiaca



Sinopsis

Sonny y Salvatore deciden robar un banco de Brooklyn, con una inexperiencia que salta a la vista, cuando en pleno operativo se percatan de que el botín es más bien escaso, poco a poco se van agolpando en los alrededores los curiosos, la prensa y el FBI, con lo que Sonny negocia con el propio FBI ganándose la simpatía de las personas que se amontonan en los aledaños del banco, así como de los rehenes, curiosos varios de ellos, permitiendo mostrar una situación inesperada basada en un caso real ocurrido en 1972.

 

 

 

N6


Tráiler

Crítica de Cine al Filo

por Nuria 17 agosto 15

“Tarde de perros” o… uno de los atracos a un banco a mano armada más cafres de la historia.  Sin ser un film del género cómico, resulta lamentablemente cómico como se desarrolla gran parte de la película.

Basado en el atraco que tuvo lugar en el verano de 1972 en el barrio de Brooklin por  Sonny Wortzik y su compañero Salvatore Naturile.  Es una tarde de perros porque transcurre desde la hora de cierre del banco hasta la misma noche ya que se ve truncado desde el momento en que antes de salir un con el botín (algo rodículo, por cierto) se ven rodeados por la policía,
El “tira-y-afloja” con los negociadores, el trato con los rehenes, la reacción de las famílias de los atracadores, la repercusión y el revuelo social que ocasiona, va poco a poco consumiendo la energía de Sonny (Al Pacino) y ocasionándole “altybajos” por el agotamiento y la clara inexperiencia.

Película muy característica y representativa de su época, que fue reconocida por la crítica consiguiendo varias candidaturas a importantes premios del mundo el cine.

Crítica de Cine al Filo

por Jaime Novo 17 agosto 15

Porque en ocasiones las cosas no salen como habíamos planeado. Desde aquí un homenaje para todas estas situaciones. Ya que son muchas.

Esa escena que habías recreado en tu cabeza y que después no sale, ni por asomo, como tenías pensado cuando estás tratando un tema con alguien que llevabas planificando desde hace tiempo; por aquella conversación con una persona desconocida en plena noche que después revisas en tu mente y sabes cómo debía haberse enfocado, pero pasadas las horas; por tantas noches en vela dilucidando sobre una cuestión que después se pone del revés en cuanto vuelve a salir el sol y desaparece esa consistencia nocturna; por lo que pudo ser, y porque en ocasiones las cosas no salen como habíamos planeado, ya sea un viaje, una decisión o, como en este caso, atracar un banco. ¿Atracar un banco? Sí, atracar un banco. Ahí es nada.

Un homenaje para estos casos, por favor, también rindamos homenaje a la improvisación, a la conducta impulsiva, la confianza en sí mismo, a la autogestión, la firme decisión, el empuje, la falta de planificación, o la misma torpeza producto de unir todos estos supuestos defectos. El homenaje se realiza en forma de película. Película basada en hechos reales, ojo ahí.

Tarde de perros

Sonny Wortzik y Salvatore Naturile deciden atracar un banco, sin realizar un estudio previo de la situación, sin conocer nada del mismo, sin ni tan siquiera haberse marcado una iniciación para saber afrontar casos como estos, ya sea realizando pequeños hurtos en mercados, taquillas o tiendas, Sonny y Salvatore pasan de jugar la previa, directamente van a por la guinda del pastel: un banco.

Con tan mala fortuna que el banco ya ha realizado el inventario, no van a llevarse ningún tipo de recaudación, y es tarde para echarse atrás; ya que, sin apenas darse cuenta, están formando alboroto tras advertir a los clientes y trabajadores del banco que están siendo víctimas de un atraco. Todo tan esperpéntico como natural.

La idea que tenían no era ésta, eso desde luego, como todo atraco debía hacerse hincapié en la rapidez del operativo, no da tiempo a abortar misión, hay que entrar, amasar la pasta y correr. Nada de eso.

Los planes se han truncado y toca enfrentarse a un pifostio muy difícil de abarcar, pero conforme van sucediéndose las situaciones toca irlas asimilando y reiniciar la perspectiva, como ocurre en la vida misma.

Una película fiel a la gran mayoría de las situaciones de este tipo, como cuando ves en los informativos que han intentado atracar un banco en no sé qué localidad y se ha visto truncada por cualquier simple y lógico detalle, entre los clientes se encontraba un policía, no tenían selladas las salidas, la cajera ha reconocido al autor del atraco, le cogen las fuerzas del orden en la persecución, o en el intento de la misma... porque la vida no es como la has visto en las películas, y atracar un banco no es un juego de niños como ocurre en el cine, nos hemos acostumbrado a esos desarrolladores capaces de todo, con grandes equipos informáticos, con infiltrados que llevan trabajándose la confianza del dueño durante meses, acróbatas en lugar de personas como normales como Sonny y Salvatore, munición que ya la quisiera el Ejército de cualquier País, comunicaciones que nunca fallan con sus compinches que les custodian los accesos, les esperan en el helipuerto o en el alcantirallado mientras la policía persigue a quien no debe. Muy clásico ¿verdad?

Eso sólo ocurre en las películas, en Tarde de perros vemos cómo un tarugo confía en sí mismo y poco a poco va ganándose, sin buscarlo, la complicidad de quienes se encuentran dentro, a la vez que sale del paso en cada una de las situaciones que se van presentando, pero tiene el apoyo de cada vez más personas, no hablamos de una cercanía como la que podemos encontrar en uno de los clásicos de nuestro cine como en La Estanquera de Vallecas, pero sí que con respecto a las personas que se agolpan en los aledaños del banco, curiosos y personas que pasaban por allí, va generándose un cierto ambiente de apoyo hacia Sonny, más aún cuando éste planta cara a la policía y protesta sobre el sistema.

Un apoyo que aunque suene fantasioso, y volviendo de nuevo a España, no es nuevo, cabe recordar la simpatía que despertó un delincuente hace no muchos años, cuando todo el mundo sabía quién era Jaime Jiménez Arbe, conocido como "El Solitario", y pese a tener crímenes a sus espaldas se trataba en según qué medios las noticias relacionadas con él con cierto aire sensacionalista debido a lo que este tipo de personas despiertan en según qué sectores de la población, toca remontarse algunos lustros para toparnos con el caso del furgón y el Dioni, un Dioni que ha sido imitado, invitado a programas y convertido en showman si hiciera falta para darle un empujoncito al share. También puede aportarse otro ejemplo real como el de Ted Bundy, quien estando en la cárcel, tras sus atrocidades, era visitado por montones de seguidores, fans así como mujeres que querían contraer matrimonio con él, en el mundo del cine podemos ver un ejemplo similar en la serie “The Following”, con lo cual queda evidente que en ocasiones la realidad supera a la ficción, y como esta película está basada en hechos reales supera a la imagen que el cine nos ha estado vendiendo durante toda la vida con respecto a la hora de afrontar un atraco, dudo que sea cosa fácil, y en este caso vemos cómo dos personas cualquiera se atreven a ello, a un ritmo muy patoso, que en ocasiones resulta kafkiano, pero que resulta aplastantemente lógico si quien gestiona este atraco es alguien inexperto en estas "artes".

Particularmente tarde de perros te ofrece uno de los grandes recursos del cine, un atraco, visto por otro calibre (sí, lo del calibre es el chiste fácil de la mañana), y aunque su comportamiento resulta absurdo, es auténtico ante lo que supondría exponerse a una situación para una persona que no está hecha de esta pasta y se ve condicionado a entrar en un banco con la mala intención de agenciarse lo ajeno.

Interesante punto de vista el de este film, y gran interpretación tanto de Al Pacino como de John Cazale, tan convincentes como sus inquietos movimientos bajo las paredes de este Banco de Brooklyn, desde luego estos primeros pasos de Al Pacino le permitieron empuñar un arma, años después, con mucha más convicción y consistencia como Scarface. Más que interesante su actuación.

 

 

 

Propicios días!


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