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PELÍCULA

Ficha técnica

Buscando un beso a medianoche

Buscando un beso a medianoche


Intérpretes: Scoot McNairy , Sara Simmonds

Título V.O.: In Search of a Midnight Kiss
País: Estados Unidos Año: 2007
Fecha de estreno: 27/04/2007
Duración: 90 min.
Género: Drama



Sinopsis

Es 31 de diciembre, quedan apenas unas horas para las campanadas y Wilson, a sus 29 años, se encuentra solo y con poco ánimo para fiestas, con lo que su amigo Jacob y la novia de éste, Min, deciden arrastrarlo hasta una página de contactos para emparejarlo con alguna chica, en principio él se muestra reacio y por ello desarrolla una descripción sobre él mismo poco apetecible, iniciada con un "Misántropo busca misántropa. Si contestas a este anuncio, no eres el tipo de mujer con la que quisiera salir, pero me siento solo, es fin de año y estoy dispuesto a hacer el puto ridículo integral..." Cuál es la sorpresa cuando una misteriosa mujer, Vivian, se pone en contacto con él para conocerse y valorar la propuesta.

 

 

 

 

N6


Tráiler

Crítica de Cine al Filo

por Jaime Novo 31 diciembre 13

Echando la vista atrás, y más aún teniendo en cuenta el tipo de película que suelo plantearme convertir en producto sugerido, “Buscando un beso a medianoche” quizá se aleje un poco de mi abanico habitual de pelis aconsejadas. Se encuentra lejos del género en el que habitualmente me manejo, pero no me tiembla la mano a la hora de atreverme a incluirla en el espacio de películas que, tras verla más veces de las que me atrevería a confesar públicamente, catalogo sin duda alguna como recomendable, en este caso, desde cualquier enfoque que quieras darle, muy recomendable.

Siempre he mantenido que sigue sin convencerme mi manera de escribir, es algo que tampoco oculto ni justifico, mañana podría venir aquí cualquiera y ponerme a caer de un burro, asumiendo que lo más honesto por mi parte sería una rápida aceptación y guardarme silenciosamente el turno de réplica para otras circunstancias.  Con esto quiero decir que es muy posible que no sepa darle el enfoque correcto que esta película merece, puesto que una persona más observadora, pasional y con otro tipo de inquietudes seguramente sabría llevarla en volandas a un terreno en el que el convencimiento a la hora de plantearte verla de manera inmediata fuese más efectivo que con las líneas que, a continuación, le dedicaré con la esperanza de que te suponga un film apetecible.

In Search of a Midnight Kiss tiene taaantos detalles, que a lo mejor (o a lo peor) me quedo patinando en lo superficial, por más que me esfuerce en analizar cada gesto, mirada o conexión que transcurre en la noche de fin de año, hoy, 31 de diciembre, año nuevo, esta noche, día de las campanadas, el fin de año de Wilson y Vivian.


Buscando un eso a medianoche

‘Buscando un beso a medianoche’ es el perfecto ejemplo de cine independiente bien entendido, una película preciosa sin que dependa del cristal con que se mire.

Wilson es un pobre diablo brillantemente interpretado por Scoot McNairy, un actorazo que seguro estoy que reventará el panorama próximamente y de quien ya hablé en ‘Mátalos suavemente’ y ‘Argo’ advirtiendo sobre esta reseña -a modo de flashforward- para fin de año, un fin de año que Wilson ya se niega a pasar solo, está cansado de sentirse así desde que dejó su relación con Karen y no le sugiere entrar en el año nuevo de la misma forma, dado que anímicamente todavía se encuentra bastante tocado, tirando a hundido.

El hundimiento más deshonroso que el bueno de Wilson podía esperarse, lo alcanza en los primeros compases de la película, cuando su compañero de piso Jacob y su novia Min le encuentran, al entrar en casa, en una situación comprometida, muy comprometida, que le avergüenza de tal manera que ya no sabe dónde esconderse, pese a que Min le muestra compadecidamente su apoyo y Jacob entre risas se preocupará de ayudarle.
Como es habitual voy a intentar luchar contra mis impulsos para que no se me descuelgue ningún Spoiler, con lo que simplemente diré que es una brutada de inicio, brillante pese a lo inoportuno de la situación.

Jacob le convence para que se registre en una red social de contactos, ya que entre el 25 de diciembre y el 1 de enero el número de personas conectadas a Match.com, CraigsList y MySpace aumenta un 300%, con lo que el desganado Wilson rellenará su perfil con la siguiente diosada:

“Misántropo busca a misántropa.
Si contestas a este anuncio, no eres el tipo de mujer con la quisiera salir, pero me siento solo, es fin de año y estoy dispuesto a hacer el puto ridículo integral.
Mis novias de los últimos años han sido inteligentes y guapísimas, al final todas me han roto el corazón, lo que da que pensar…
Mi amigo dice que tengo que incluir una foto.
Nos hablamos pronto.
Wilson.”

Sólo con esta descripción ya debería estarte llamando la atención… y lo sabes.

Resulta curioso, como detalle a tener en cuenta, que una vez ha enviado el mensaje, en forma de misiva a esta telaraña mundial, le desliza a Jacob que no añada en su registro el número móvil, eso es porque inconscientemente, pese a lo poco amistoso de su bio-presentación en CraigList, supone que puede recibir varias llamadas entrantes en forma de petición para esta noche.

Otra observación es el tono de voz de nuestro protagonista, un estado de ánimo muy cuidado y distinto cuando se encuentra escribiendo a su ex, Karen, un e.mail bastante desgraciado con el cúmulo de infortunios que le han venido sucediendo últimamente mientras se plantea por qué sigue en la ciudad de Los Ángeles, así como lo animado que parece cuando se atropella ante el teclado de manera forzadamente optimista en el envío que finalmente le acaba realizando por correo electrónico. Es un dato a tener en cuenta, que mientras habla con su madre, la cual se encuentra en Florida, el tono desganado vuelve a apoderarse de él, hasta que… “ring ring” atiende la llamada en espera y empieza la historia.

“¿Eres el misántropo?” ¡Hostias! La primera llamada de la página de contactos, al otro lado tenemos a Vivian, una tejana muy dominante que asigna hora y lugar para verse en apenas un rato, sin filtrar ninguna clase de información suya a Wilson, mientras le obsequia con respuestas secas y hostiles cada vez que éste le pregunta cualquier aspecto relacionado a su persona.

Vivian es sugerentemente reservada y, a su vez, muy sincera con Wilson, puesto que le comunica que no es con el único con el que se ha citado y debe decidir con quién se queda, no tiene tiempo que perder, Vivian no está aquí para tonterías, desconfía de todos y analiza al detalle cuál será el siguiente paso, no se concede ni un segundo de desgaste, la medianoche acecha y no concede tregua, quedan 14 horas.

Sin duda Vivian es una mujer de armas tomar, desafiante y algo deslenguada, no por las blasfemias en sí, sino por la crueldad de sus comentarios que dispara sin protección alguna para el que los recibe, pero ella está harta en muchos sentidos de los hombres de su vida y desencantada con quienes le han querido conocer últimamente, se refiere a ellos como ‘simples’, resulta tan directa y desconfiada que directamente no disimula cuando dice aquello de: “Ya espero que sean simples… ¡¡Pero es que me viene cada simio!!”

Todo esto desconcierta a Wilson, más aún cuando al poco de conocerla Vivian le envía el primer desafío en forma de pregunta sobre la edad que ella pueda aparentar así como sugerencias que dejan trastabillado a nuestro amigo más aún cuando, sin ni tan siquiera abrir la boca, empieza a recibir fuertes acusaciones por parte de Vivian, en parte él se acojona un poco, desde el momento en que se habían citado y se encontraba esperando en la terraza viendo pasar a las chicas esperando que una de ellas fuese su cita, resultando que Vivian ya se encontraba vigilándole.

Rápidamente se dan una oportunidad, las próximas horas serán vitales para decidir si pasan el fin de año juntos o no, por lo pronto habrá que ir pensando en ir a comer, Ella le propone un lugar “es donde come Lindsay Lohan” -“¡Ah! ¿Sí? ¿Vuelve a comer?” como respuesta de genio por parte de Wilson, y es que el humor es una constante durante la película, un humor fino, detallista, casi imperceptible, se vuelve más tangible con el transcurso de los visionados, es un humor que está oculto, en rara ocasión viene acompañado de una respuesta que complete el chiste, ni tan siquiera una sonrisa y por ni hablar de una carcajada, pero sin duda la chispa está presente en toda la película, oculta entre conversaciones vertiginosas y profundas a su vez, es una agudeza que no avisa ni viene respaldada por un silencio que en una obra teatral, o un concierto de música, te indicaría que ha llegado el momento de aplaudir.

Repito, el humor está oculto, casi tanto como el amor, porque realmente no es una película sobre el amor, trata sobre las relaciones, la soledad, el interés conformista, el rechazo ante lo establecido, las frustraciones ocultas, lo vertiginoso del día a día, la complicidad ante lo sugerente y la conexión entre dos personas que llevarán al límite sus sentimientos, van tan al límite que -como ya he dicho- ésta no es la típica película pastel, ya que uno de los detalles de la película que hacen que se desmarquen de este género es que no hay tiempo para paseos, Wilson y Vivian no pasean, caminan, a muy buen ritmo, saben perfectamente cuál será la próxima estación y el tiempo acecha tras doblar cada esquina ¿objetivo? La medianoche.

De todos modos, esta película es de las que enamoran, por todo lo que la envuelve, ya sea la fotografía, la música adecuadamente bien elegida, las increíbles capturas de las calles de Los Ángeles, es un perfecto recorrido por esos paseos que te ofrecerán saltos entre conversaciones, desvaríos varios, profundas reflexiones, ideas sugerentes, afirmaciones sinceras, bromas y un buen número de sensaciones que recorrerán tu afabilidad interna en apenas 90 minutos.

Es una película que transcurre sola, pero hay muchas partes en las que podría dividirse y sin explicar motivos dejo entrever algo que cuando tú la veas percibirás también, y es que “empieza otra película” cuando Vivian, en cierto lugar, se quita las gafas de sol, ya ve con otros ojos, desde entonces parece tener otro punto de vista, por exagerado que suene, así como en un momento en el que discuten, e incluso abofetea a Wilson por un motivo que más tarde acabarás descubriendo y que parecía infundado, de pronto te das cuenta que aquella mujer arisca, provocadora y fuerte es también una chica frágil, sensible y muestra un grado de susceptibilidad cuando se escandaliza por una confesión que le realiza Wilson, incluso en cierto momento llega a plantearse marcharse y abandonar la cita, pero al final consigue hacerla entender que es absurdo que algo quede pendiente durante otro año y que toca disfrutar de estas últimas horas del presente año, por ello el film ofrecerá uno de esos picos de las emociones cuando también disfruten de un momento de euforia, un subidón relacionado con la victoria, no sólo por lo que el momentazo (que mi política anti-spoiler me impide exponer) sino por la lealtad y confianza que de pronto sienten tener el uno con el otro, o al menos ésta es sensación mía.

En definitiva, Buscando un beso a medianoche es una peli que lo tiene casi todo ¿Un beso a medianoche? Tiene intimidad y discreción dentro de un plano visible que no se oculta; escenarios impresionantes; sentimientos cautivos que de pronto brotan; realidad; conversaciones y preguntas de todo tipo; movimiento, mucho movimiento; distintos estados de ánimo; imágenes para el recuerdo, como cuando Vivian realiza una captura con la cámara cada vez que se encuentra un objeto concreto en las calles; ritmo vertiginoso; recursos; humor, tanto humor refinado, como directo e incluso grotesco, y eso que no he citado ninguna de las conversaciones que tiene Wilson con su colega Jacob… y que son de aúpa.

Precisamente, la escena final se reparte entre interrogatorios, risas y baladas de los Scorpions, Wind Of Change. Soplando por los vientos del cambio. Quizá es lo que ambos necesitaban, un soplo de aire fresco para dar otro inolvidable enfoque a sus vidas.

Hay quien podría considerar a este final incompleto, necesitado de una segunda parte, yo personalmente lo veo perfecto, sería antinatural otro desenlace, me parece cojonudo, incluso, me parece hasta un final feliz. Todo puede ir a mejor. De hecho es una de las muchas frases de esta película, que las hay a pares, y dice así: brindemos por un año mejor.

 

 

 

 

Propicios días!


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