Portal de críticas cine al filo

PELÍCULA

Ficha técnica

El señor de las moscas

El señor de las moscas


Intérpretes: Balthazar Getty , Chris Furrh , Danuel Pipoly , James Badge Dale

Título V.O.: Lord of the flies
País: Estados Unidos Año: 1990
Fecha de estreno: 14/09/1990
Duración: 90 minutos
Género: Aventura



Sinopsis

Harry Hook lleva al cine la homónima novela de Willian Golding mostrando una visión polémica basada en las filosofías de la naturaleza humana en relación a la sociedad.  Se narra como un grupo de escolares naufragan en una isla aparentemente desértica y tienen que adaptarse para sobrevivir una vez agotada la esperanza de ser rescatados. 




N5 


Tráiler

Crítica de Cine al Filo

por Nuria 03 March 16

Asombroso como una novela escrita en el 1954, llevada por primera vez a la gran pantalla por Peter Brook en 1963, y de nuevo por Harry Hook en 1990 sigue reflejando la realidad actual.   Temas como el existencialismo, la naturaleza humana, la organización social, la  influencia de la sociedad, el liderazgo, la supervivencia y adaptación, los roles sociales, y sobre todo  el miedo son temas que “El señor de las moscas” abarca.  Es por ello, que, nunca podrá pasar de moda, porque trata temas universales y atemporales.

Siendo simplistas, se puede resumir la película diciendo que un grupo de niños de una escuela, sobreviven a un accidente y se encuentran en una isla.  En un principio se mantienen unidos y esperan a ser rescatados.  Al afrontar la realidad de que podría tardar mucho el rescate, o incluso no llegar, el grupo se empieza a dividir en dos.  Si hacemos una lectura burda (como he leído en algunas críticas) se separa el bien y el mal.  Yo no diría eso, iría más allá y hablaría de dos grupos que representan dos polos opuestos de la humanidad: la instancia inconsciente de las pulsiones y los deseos, es decir, el seguir la esencia y las emociones derivando en lamentable salvajismo (el “Ello” en el mito del carro alado); y la instancia moral enjuiciadora, el mantener un orden civilizado, con unas normas y valores a las que atenernos y con las que ajustarnos (el “SuperYo”).  El equilibrio entre ambos polos (duro trabajo del áuriga, el carro alado por el “yo”), el sintonizar razón y emoción, habría sido la adecuada solución, pero no se trata de buenos  ni malos.  Pero en lugar de ello, se produce todo un enfrentamiento entre ambos grupos.

Sí, ser niños y quedar en una isla desierta sin padres ni profesores, en un principio, puede ser divertido.  Y de hecho, la primera reacción es la hedonista y de evasión de los problemas.  Sólo Ralph se preocupará por racionar las existencias y conseguir hacer fuego que sirva de señal y guía para que les rescaten. 

El vuelco de la película la da la creencia de que en la isla hay un monstruo.  Eso produce miedo.  Se presenta pues la peor cara del miedo, su parte menos adaptativa, la de la mezquindad de temer a lo desconocido, y sin más dejar que tal emoción nos invada haciéndonos reactivos de la manera más natural, la de la agresividad.  La huída, la otra respuesta más habitual en el mundo animal, parece que no es una opción entre las personas, porque la sociedad nos ha hecho creer que quién huye es cobarde.  Pero señoras y señores, les diré que cuando el miedo está fundado y es un peligro real, la respuesta de la huída puede ser adaptativa.

Desde una perspectiva existencialista, se pone a debate las famosas palabras de Rousseau “El hombre es bueno por Naturaleza, es la sociedad la que la corrompe”.  Frente a Hobbes con su “El hombre es un lobo para el hombre”.  De nuevo apelo al término medio y a  parte de certeza en ambas afirmaciones que quedan perfectamente representadas en dos de los personajes principales: Por un lado Ralph (Balthazar Getty),  como líder que se erige para ordenar el caos del que es consciente que se ha producido, e intenta dar seguridad y poner límites al grupo priorizando el rescate a la supervivencia, creyendo  en un principio en la bondad del ser humano y la necesidad de organizar la sociedad.  Y por el otro lado, Jack (Chris Furrh) que representa a un líder real, al que el resto de los niños se van uniendo y que se deja llevar por el miedo y  la necesidad de sobrevivir llevándole al salvajismo.

Otros dos personajes resultan especialmente relevantes en todo el entramado y lo que simbolizan.  Piggy (Danuel Pipoli), representa la conciencia y la inteligencia, además de resiliencia por no permitir que mermen su autoestima y sus ganas de seguir cooperando el resto de los niños que continuamente le menosprecian e insultan.  Y, mi favorito, Simon (James Badge Dale).  Aparentemente frágil, dependiente y miedoso; demuestra ser el curioso valiente, el que de verdad se enfrenta al miedo.  Va a comprobar si realmente hay algo que temer.  Aunque con Simon, los niños resultan aún más mezquinos, cuando al volver al grupo a explicarles su hallazgo y la falsa realidad que les atemorizaba, recibe la peor de las consecuencias.  Suele pasar, que cuando la gente no está preparada para conocer la realidad atacan a aquél que la conoce y la acepta.

Resulta que vi la película por primera vez teniendo la edad de los protagonistas.  No estoy segura de si tenía la edad apropiada para verla.  Desde luego, no la comprendí como ahora.  Para mí, fue una película de terror.  Hasta entonces, en mi inocencia, no me había ni planteado que las circunstancias pudieran influir tanto en las personas hasta el punto de poder llegar a temerlas.   Mira que era miedica, pero… solían ser miedos comunes en niños, a los monstruos, las pesadillas, etc.  Pero… ¿Temer al ser humano?.  Bueno, pues por el camino que vamos en una sociedad que mira hacia afuera en lugar de hacia dentro y no trabajan  ni educan su “Yo”.  Lamentablemente, el mayor peligro del ser humano, es el propio ser humano con sus miedos y sus reacciones al mismo.






N5 


Comentarios de usuarios

Críticas de cine
Cine al Filo Cine al Filo