Portal de críticas cine al filo

PELÍCULA

Ficha técnica

Amar  la vida

Amar la vida


Intérpretes: Emma Thompson

Título V.O.: Wit
País: Estados Unidos Año: 2001
Fecha de estreno: 24/03/2001
Duración: 98 minutos
Género: Drama



Sinopsis

Vivian Bearing (Emma Thompon) es una mujer madura con un prestigioso puesto como profesora de literatura inglesa en al universidad a quién les diagnostican un cáncer de ovarios con metástasis en fase cuatro (no hay fase cinco).  De manera racional y echando mirada atrás descubrirá antes de morir lo que es la compasión y el amor en la vida con sus alegrias y sus arrepentimientos.




N5 


Tráiler

Crítica de Cine al Filo

por Nuria 20 February 16

“TIENE CÁNCER”.  Esto es lo primero que se oye en la película tras unos acordes introductorios de estridente música.  Estas palabras podrían derrumbar a cualquiera, sobre todo a una mujer de mediana edad cuando le dicen que es un cáncer de ovarios con metástasis y en fase 4 (no hay fase 5, es terminal, vaya).  Pero Vivian Bearing (Emma Thhomson), se mantiene con una entereza abrumadora  sin mostrar atisbo de shock.  Ni explosión emocional, ni parálisis… sigue la conversación con el Dr.  en medicina oncológica pero con menos tacto y sentimiento que quien habla del tiempo que hace en el ascensor con un desconocido.     

Todo el mundo ha visto alguna película de esas que se inician de manera impactante para mantener a espectador “sentadico” en el asiento, y lo primero que ocurre es un “bombazo”  del tipo explosión, asesinato… en este caso es un “bombazo” es de impacto emocional, un mal diagnóstico de peor pronóstico.  Así es la presentación de la trama del film señoras y señores.  Una intelectual “charleta” de carácter explicativo, donde el médico informa de las pruebas, el proceso y tratamiento al que será sometida la paciente.  Paciente que, tan pronto se mantiene este trámite burocrático, no será más que un sujeto de investigación para la mayoría de los profesionales que la atienden.

¡Pues, sí!  Toca de hablar de cáncer.  Una de esas palabras que se van convirtiendo en tabú, porque resulta ser prácticamente sinónimo de muerte.  Incluso para los más optimistas (porque hay que decir que poco a poco, los avances médicos hacen que más personas sobrevivan al mismo), significa sufrimiento, sí o sí, de eso no hay escapatoria (¡Que me lo digan a mí!).

Se puede pensar:  “¡Puaf! Un dramón más de una moribunda”, y… a ver, cierto es que trata de cómo una persona se acerca a la muerte.  Sin embargo, lo que da identidad a esta película es cómo el personaje de Emma Thomson mantiene la cabeza lo más fría que puede durante gran parte de la película.  De manera crítica y dirigiéndose con ironía y desde la intelectual a cámara a modo de reality show, nos va mostrando por todo lo que pasa.  Mira que Emma Thomson me ha parecido siempre una actriz de ñoñerías pero, en esta película, realmente hace un trabajo para quitarse el sombrero.

Lo más obvio son los efectos secundarios de la quimioterapia: pérdida de pelo, de apetito, retortijones constantes, dolores de ovarios y ya de lo que no son ovarios.  Es apabullante cómo la protagonista, a modo de reality show,  va describiendo sus percepciones emocionales y lo que va sintiendo sin emocionalidad alguna.   Algo alucinante el trato con los médicos, los aprendices de médicos, y los investigadores que la cosifican sobremanera.  En su defensa supongo que tienen que aislarse del dolor que supone trabajar en el campo de la oncología, pero la película desde luego, establece cierta crítica a esa falta de humanidad.  Sólo una de las enfermeras, se acercará a Vivian de manera humana y compasiva.

Poco a poco, irá echando vista atrás y recordando a la mujer independiente, solitaria y autónoma de renombre académico se queda en… nada.  Todo el proceso lo vive a solas, y es así porque ella misma, aunque se lo ofrecen en varias ocasiones, así dice desearlo.    Dicen que mejor tarde que nunca, y en este caso es tarde cuando empieza a entender lo que es tratar a los otros como personas, sin etiquetas, sin exigencias, sin clasismos; es decir lo contrario a lo que ella acostumbraba a hacer.    Descubre el cariño, la delicadeza, el amor, la compasión gracias a esta situación extrema.  Es lo que dicen, la muerte es lo único verdaderamente democrático.  Y atención que he dicho democrático, no justo (no confundirse).

Desde mi perspectiva, es una buena película, no es de las del lloro fácil, sino de las que te dan la oportunidad de un replanteamientos sobre la vida y la muerte.  Sobre cómo quieres llegar al inevitable lecho de muerte, y qué quieres que quede de ti, cuando ya no estés.  Personalmente, me basta con dejar buenos recuerdos a las personas que me hayan conocido, ya se esfumaron las esperanzas de cambiar el mundo y nunca he tenido ambición por ser alguien de los que llaman “importantes” o “destacables”.

No me extraña que una Dra Universitaria le falte humanidad, por experiencia, tal ambiente intelectual y elitista, resulta tan absorbente que es difícil resistirse a seguir manteniéndose en contacto con lo mundano, con las sensaciones y lo que verdaderamente nos hace personas, que es el trato entre unos y otros, y mucho menos tiempo para atenderse y escucharse a uno miso, así como el amor hacia uno mismo, proyectado y recibido hacia y por los demás.  Sin embargo, tratándose de una especialista en literatura romántica inglesa… ¡¿qué queréis que os diga?!  Un poquito más de sentimiento y de planteamiento a nivel interno de la vida, la muerte y el amor ¿no?.  Bueno, obviamente no lo busquéis en esta cinta porque lo que hay es algo mental e intelectual.    Como ya me ha pasado (y he comentado en otras reseñas) me ha faltado satisfacer mi curiosidad y que quede más claro cómo llega una persona a formarse de tal manera y llegar a sus últimos momentos sin dignarse ni a intentar cambiar. ¡Qué triste es el “yo soy así (y, obviamente, no pienso cambiar – no sea que eso ataque a mí malentendida autoestima-)!.





N5 


Comentarios de usuarios

Críticas de cine
Cine al Filo Cine al Filo